MURIEL OAKLAND
Un kiosko de diseño que eleva la experiencia de la repostería artesanal en un entorno comercial de lujo. El reto de este espacio es la escala y la apertura; se mantuvo vibrante pero sobrio a la vez, se observa en el uso de una paleta monocromática en tonos crema y blancos que resalta la textura de sus acabados. Esto permite que el producto sea el que llame la atención desde cualquier ángulo del centro comercial y envuelva al usuario con una sensación de limpieza y elegancia.
El concepto está inspirado en la ligereza y la dulzura de sus creaciones. Los detalles en bronce de la iluminación puntual y el revestimiento estriado de la base están inspirados en la precisión de la alta pastelería. El cuestionamiento de cómo crear un refugio visual en medio de un flujo constante de personas da vida a una estructura de arcos minimalistas y un techo de rejilla de madera que define el área sin cerrarla. Resultando en un conjunto disruptivo y enérgico; con una exhibición frontal que invita al descubrimiento. El mobiliario y el diseño permiten que en el espacio se respire una armonía moderna y sofisticada.


